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El grupo de autoayuda Continuar, es una organización que proporciona amistad y compasión a los padres que han sufrido la perdida de un hijo.
El propósito consiste en apoyar a los padres para la resolución positiva del dolor ocasionado por la muerte de un hijo y a promover la salud física y mental de los padres y hermanos del hijo fallecido.
El grupo de Autoayuda Continuar no es un grupo terapéutico, ni las sesiones son sesiones de terapia. No obstante el proceso de mejoría es promovido en la medida que los padres entienden su situación particular, aprovechan la oportunidad de compartir sentimientos en una atmósfera de comprensión, y se relacionan con los nuevos padres en proceso de duelo.
Además de compartir el dolor y su esfuerzo para aceptar su perdida, los padres hablan de actividades significativas que a cada no de ellos les ha dado nueva esperanza y dirección a la vida. Detrás de todo ello, existe una verdadera preocupación del uno por el otro que no se aparta de la realidad penosa ni los recuerdos dolorosos, sino que al contrario, afirma la vida en el sentido más profundo al decir que más allá de la perdida hay una vida llena de sentido, al reconocer que el dolor es una expresión del amor.
Los HERMANOS
Los hermanos tienen muchas cosas en común. Tienen experiencias similares y han compartido momentos de juegos, de amor y de complicidades. Esto y mucho más hace que la muerte de un hermano sea tan traumático. Los hermanos sufren la pedida, que es diferente a la de los padres, pero necesitan que estos puedan escucharlos, sentirlos y conectarse pese al dolor en su corazón.
El grupo de Hermanos de Continuar, han transcurrido un largo camino juntos en el dolor, en la negación y en la culpa. Han aprendido a llevar esos sentimientos con dificultad, pero agradecen haberse conocido, a pesar que la muerte de sus hermanos sea el motivo de haberse conocido, para “continuar”, para hacerse compañía mutuamente, para tender la mano con amor, ayudar y ser beneficiosos para quienes, siendo hermanos del hijo fallecido sobrellevan una abrumadora carga de perdida y dolor con discreción casi anónima.
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